- El diseño eficiente y la tecnología pueden reducir significativamente los gastos de mantenimiento en los edificios.
- La morosidad, en tanto, complica la gestión financiera de los consorcios.
En el mercado inmobiliario, existen varios factores a la hora de decidir la compra de un departamento. Ubicación, tipología, orientación, amenities y precio son algunas características. Sin embargo, hay un número que no hay que olvidarse que puede terminar pesando en el presupuesto familiar: las expensas.
Muchas veces se cree que los gastos de mantenimiento elevados están relacionados con los amenities y la seguridad. En general, el problema no está en la cantidad de amenities, sino en cómo fueron diseñados y gestionados desde el principio.
“Un proyecto bien pensado puede ofrecer piscina, gimnasio, espacio de coworking, salón de usos múltiples y laundry y, a la vez, mantener costos de funcionamiento razonables si incorpora tecnología y criterios de eficiencia desde su etapa de diseño”, sostiene Juan Manuel Tapiola.

La eficiencia energética como factor determinante
El CEO de la desarrolladora Spazios y autor del libro Cómo ser dueño en Argentina explica que “hay varias herramientas que permiten reducir los gastos operativos de un edificio sin resignar calidad de vida. La seguridad electrónica es uno: “.
La eficiencia energética es otro factor determinante. La iluminación Led en espacios comunes, combinada con sensores de movimiento en pasillos, cocheras y escaleras, reduce significativamente el consumo eléctrico. Si a eso se suman paneles solares para abastecer parte de la energía de los espacios comunes, el ahorro puede ser aún mayor y la inversión inicial se amortiza en pocos años.
También se incorporan jardines verticales o muros verdes con sistemas de riego automatizado y plantas de alta resistencia, que además de mejorar la estética del edificio y aportar aislamiento térmico natural, que requieren poco mantenimiento si están correctamente diseñados.
Actualmente, hay varias desarrolladoras que tienen en cuenta estos conceptos, que permiten reducir los gastos de mantenimiento. Sin embargo, hay una contrapartida: la cantidad de morosos que cada vez más se incrementa.
La morosidad, un mal que no se resuelve

“En un edificio, el 17% de las unidades funcionales posee deuda. Es decir, de cada 100 departamentos, 17 deben. Esto es igual en CABA y en la Provincia de Buenos Aires, y una tendencia que se viene sosteniendo desde 2025″, informan desde la plataforma ConsorcioAbierto.
“La morosidad se mantiene en niveles elevados. No hay un salto significativo, pero sí una persistencia que empieza a ser estructural. La mora no es solo un problema de pago individual. Cuando se sostiene en el tiempo, el consorcio empieza a financiarse internamente entre vecinos, y eso termina generando más presión sobre quienes están al día”, advierte Albano Laiuppa, director de ConsorcioAbierto.

En tanto, desde la plataforma Octavo Piso, su cofundador Nicolás Rossi brinda una serie de consejos para mantener bajo el índice de morosos. Informar con antelación los aumentos y detallar el destino de cada gasto para generar confianza. Ofrecer múltiples opciones de pago, planes para cancelar deudas o facilidades ayuda a que los vecinos cumplan.
Además, recomiendan publicar balances en forma periódica y rendiciones de cuentas para desalentar la morosidad. Como último recurso, sugieren iniciar gestiones judiciales solo cuando el diálogo y las alternativas se agotaron.


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