La jornada estuvo marcada por la experimentación textil y el contraste cromático.

Cada verano, Pinamar se consolida como un punto clave donde la moda se transforma en protagonista más allá de las playas.
El carácter distintivo del destino se refleja en colecciones diseñadas especialmente para su clima y ambiente, lo que lo convierte en un faro para quienes buscan las últimas novedades de la moda estival.
En la agenda social, diseñadores, figuras reconocidas y visitantes imponen el ritmo de la temporada mediante sus elecciones personales.
En ese sentido, recientemente, se llevó a cabo la octava edición de Cariló Designers Edition. La misma reunió a figuras sobresalientes de la moda argentina.

El evento se distinguió por la integración entre las propuestas de los diseñadores argentinos y el paisaje local. El entorno de bosques y luz diurna fue clave para realzar el carácter exclusivo y experimental de las creaciones presentadas. A través de un camino integrado por bloques de madera, la pasarela atravesaba el entorno permitiendo que los modelos impresionaran al público entre los rústicos árboles.
Cariló Golf fue el escenario elegido para la presentación de colecciones de verano que reafirmaron la creatividad y la diversidad en el diseño nacional. Hubo, entre otras cosas, colecciones orientadas a la alta costura y trajes que resaltaron el equilibrio entre volúmenes y materiales, donde primaron las líneas puras y la elegancia contenida.

Pablo Ramírez, uno de los diseñadores que presentó su trabajo, desplegó una colección influenciada por el cine y la Nouvelle Vague, en particular como un homenaje a Jean-Luc Godard y a la figura de Brigitte Bardot. Ramírez expresó en diálogo con Infobae: “Es la segunda ocasión en la que formo parte de este evento y es una gran alegría poder disfrutar de un lugar como este. La nueva colección que presenté se enfoca en un desarrollo textil que vengo trabajando desde el año pasado. En esta oportunidad se trata de un denim súper liviano de algodón y viscosa, muy ligero, fresco y fluido, ideal para vestidos, chemises y prendas amplias con movimiento”.

Además, el diseñador confesó en qué aspectos se inspiró para crear esta impactante línea: “La inspiración viene del cine, la Nouvelle Vague, es un pequeño homenaje a Brigitte Bardot”. En esta propuesta, el azul, el blanco y el rojo dominaron la paleta cromática. Las prendas, realizadas en tejidos de algodón y viscosa, aportaron fluidez y una elegancia relajada. Los accesorios en rojo y las piezas en satén enfatizaron el espíritu cinematográfico de la colección.
Acto seguido, Ramírez también destacó el ambiente en el que se desarrolló el evento y cómo este le permitía jugar con los colores de su colección: “Cariló es un escenario natural espectacular y pensé en el contraste del bosque con la paleta de colores: azul, blanco y rojo. Mi trabajo apunta al estilo personal, a la construcción de una identidad propia más que al juego de las tendencias”.

Durante el exclusivo evento también se pudo ver sastrería basada en la durabilidad y la transformación, con especial énfasis en el oficio y la experimentación. Las prendas se diseñaron para trascender temporadas y acompañar distintos momentos.
El evento contó con la participación de autoridades y representantes culturales, como Nelson Valimbri (presidente de Cariló Golf) y Alejandra Apolonio (secretaria de Cultura y Turismo de Pinamar). La conducción fue realizada por Soledad Villarreal, mientras que el cierre de la colección de Ramírez estuvo a cargo de la modelo invitada Alexia Toumikian.

Inspirada en el cine y la naturaleza, la edición actual del evento reafirmó el valor de la identidad propia y el diálogo entre arte, entorno y diseño en la evolución de la moda argentina.
Sin dudas, Pinamar es un epicentro de este fenómeno.


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