Inspirada en la Escalera de Selarón, combina piezas de vidrio, mosaico, espejo y cerámicas en una pendiente que conecta la Avenida 3 con el Paseo 141 bis. Se estrenó en los últimos días y las autoras dicen: “El mosaico es duradero. Si se cuida, quizá la obra perdure muchos años y eso nos emociona”


